Días

Tres dias.

Eso fue lo que pense hace 20 minutos al estar enjabonando mis manos. En tres dias sera el cumpleaños de Ale. Las cosas han cambiado. Esta vez no quiero ser el primero en felicitarle, no quiero ser el que haga lo posible por pasar todo el dia con él, no quiero ser el que lo vea solo como un recuerdo.

Entonces... ¿Por que sigues contando los dias?

Esa es la pregunta. Una pregunta sin respueta. Una respuesta que no estoy seguro de querer saber. La ultima vez que force una respuesta, que force a alguien a darme una respuesta, estuve a nada de perder a mi mejor amigo, apunto de tirarlo todo a la basura. Hoy... hoy no estoy seguro si quiero que todo se vaya a la mierda. Razones sobran y una parte de mi me susurra seductoramente: "Ya no te necesita, tu tiempo aqui termino". 

No creo que este equivocada del todo.

Ya veremos que pasa en tres dias. Ya habra tiempo de contarles acerca de como force esa respuesta.

Cuento de una Noche

Olvidar es lo que busca. Los cigarrilos no parecen ser suficientes para contrarrestar lo que atormenta su mente y su corazón. Se rinde ante el terror que produce la decepción del amor. Murmullos es todo lo que escucho, pero el abrazo de una amiga es lo que veo; un apoyo postrero para un corazon destrozado.

Busca en su mente el error, y seguramente recuerda de forma violenta el adios. Pero no todo es malo, aun percibe las sombras de momentos mejores, donde el rostro de aquella chica era la luz de sus ojos.

Se levanta, se niega a caer en el foso de la incertidumbre y el olvido. Distrae su mente con banalidades para retomar su aparente fuerza y seguridad.

Su amiga lo apoya. Ella sabe que no se dejara vencer; por lo menos, no frente a un desfile de fantasmas que parlotean inadvertidos del suceso que apenas hace unas horas termino con su felicidad. Su mente, su atencion, hacen hasta lo imposible por someter al agresor de su corazon, que lo apuñala con memorias sin saberlo.

Otro abrazo y una bocanada para apaciguar el dolor.

Ahora son tristezas; mañana... mañana no estare para saberlo.

Una Noche Larga

Todo comenzó él miércoles. Estuve enfermo y no asistí a la escuela. A las 11:30 pm. ya estaba dormido, generalmente me duermo hasta las 2:00 am. pero simplemente me sentía muy cansado.

00:15 am. del jueves. Recibo dos llamadas, las cuales no contestó por olvidar llevar mi celular a mi recamara.

10:30 am. del mismo jueves. Despierto, busco mi celular y lo encuentro en él comedor. Tengo 2 llamadas pérdidas, ambas son de Ale. Le llamó en ése mismo momento. Suena un par de veces y él mismo es él qué contesta. Lo saludo y todo parece normal, le pregunto por las llamadas y me dice qué luego me cuenta. Le pregunto cómo ésta, un silencio y luego simplemente contesta: mal.

Me conecto a internet y abro él messenger. Comenzamos a hablar y hace un resumen de lo sucedido: Abigail habia contestado uno de los correos de Ale, pero sus palabras habían logrado lastimarlo y minutos después, la chica por la qué sentía algo actualmente, le dijo qué no serían más qué simples amigos a pesar de qué ella también sentía algo por él. Ambas, sin saberlo, lo habían destrozado.

Cómo cada semana, acordamos vernos esa noche en una estación del metro para poder platicar más a fondo.

Quede de verlo a las 10:00pm. pero habia llegado 15 min. antes. Me encontré con Fabian; un amigo de la prepa al qué no veo muy seguido. Lo salude, me senté junto a él y sin preguntar me dijo qué un par de horas antes había visto a su novia con alguien más.

No los vio hacer algo en específico, pero la mirada qué había visto en la cara de su novia agregado a un par de cosas de las qué se acababa de enterar, habían cambiado su panorama. Lloraba mientras hablaba y en eso él noto a una amiga suya qué lloraba a lo lejos.

Se le acercó, charlaron y llegó él ex-novio de ésta chica. Fabian regreso a donde yo me encontraba y minutos mas tarde llego su novia. Gritaron, discutieron y lloraron. Mientras eso sucedía, mi pluma daba vida a "La Noche de los Corazones Rotos".

Terminaron de pelear, Fabian se despidio de mi y se fue. Diez minutos mas tarde llego Ale.

Lo salude y le di mi texto recien escrito para que pudiera leerlo. Comenzo a leer y sin aviso alguno, me abrazo y comenzo a llorar.

Nunca antes lo había visto llorar, era algo nuevo para mi. Cuando hablé con el esa misma mañana, creí que su problema no era tan grave cómo lo vi cuando tenía a mi mejor amigo llorando en mis brazos.

Siempre he pensado qué cuando vez llorar a alguien, puedes ver lo qué realmente siente. Es cuando toda mascara desaparece. En ése momento vez a la persona tal cuál es y sus ojos son ventanas al alma.

Años atrás le había mencionado qué quería verlo llorar para saber todo esto. Ahora qué estaba ante mi no quería verlo de esa forma. Realmente lo habían lastimado cómo nadie lo había hecho y venia a mi para qué lo escuchará.

Me contó lo sucedido, lo qué pensó y lo qué sentía, mientras qué yo en ningún momento dejé de abrazarlo. Escuché con atención cada una de sus palabras. Le aconseje, le bese la mejilla, le dije todo saldría bien y qué estaría con él siempre.

Estuvimos aprox. una hora ahí y luego tomamos él camión. Continuamos platicando y él cada vez estaba mejor; se habia guardado lo qué sentía todo él día sólo para desahogarse conmigo.

Durante la platica le bese 2 veces mas y después, llegado a mi destino, me despedi y me baje del camión.

La noche había sido una de las más largar de mi vida y sin querer, era una víctima más de la noche de los corazones rotos.